
Observo las hojas amarillas caer,
días de mi vida que ya marchitaron,
sembrando la última senda al pasar,
cansado ya de recorrer caminos.
llevo los bolsillos cargados de amor y vacios de odio,
pagué mis deudas lejanas y mis errores fatales,
nada debo, nada espero, sólo el último segundo.
lenta, pausada; se extingue, sólo veo mis recuerdos,
sólo el reflejo de los tiempos navegados,
en un mar de plata que se ennegrece a cada instante.
tus ojos, perlas negras en tu rostro nacarado,
amarte fue vivir, no necesito más horas, me diste las suficientes,
oigo tu voz lejana, me acompañará cuando cierre la última puerta.
La negra noche me apresó, no siento más que un silencio que me azota,
tengo frío, un aire helador sacude mi cuerpo inerte,
no oigo, no siento ya nada, sólo paz, mucha paz,
no lloréis, no es el final, es sólo otro principio.
J.Carlos