
Contra caminos olvidados y flores secas,
encontrar luces en el vértice oscuro del alma,
abrir puertas en los silencios tatuados de nuestra piel,
así es encontrar la mano que rompe la niebla de nuestros cielos.
Perdida en las nubes de mi alma,
me tropecé con una luz,
perdida en el llanto de mi dolor,
ella iluminó mi aliento de alegría.
¿Qué es aquello que enlaza lo invisible?,
la sincronía de dos realidades paralelas,
construir con palabras puentes de amistad,
peldaños de piedra suave y verdadera.
Solo sé que cuando existe verdaderamente,
nada puede ensuciarla ni romperla,
vulnerable, delicada, firme y valerosa... es,
juega con todas las cartas de la baraja a la vez.
No es fácil encontrar almas paralelas,
compañeros fieles de rutas prolongadas,
agua fresca que alivie la sed del desencanto,
tesoro para conservar en horas eternas.
Amada, amistad unes con sutileza almas ávidas de verdad,
derrochas tu luz con elegancia,
vistiendo dulcemente,
acompasadamente seres sin cadenas.
Poema creado por Naia Salud (http://nahahya1spirit.blogspot.com/) y J.Carlos