domingo, 18 de octubre de 2009

LA VENTANA



Una noche más se acercaba a la ventana de su dormitorio, corría suavemente las cortinas y esperaba encontrar la imagen que el siempre quería ver, a ella.

Ella era su vecina, que también tenía la ventana de su dormitorio justo enfrente de la suya; pero no era voyerismo, no era un mirón esperando verla cuando de vestía o desvestía; ella tenía una mesa al lado de la ventana, y muchas noches se quedaba hasta tarde escribiendo en su portatil, o en unas cuartillas, con unos gestos que a el le encantaban, mirando al techo como buscando inspiración, golpeando mecanicamente el lápiz contra la mesa; eso era unicamente lo que el aspiraba a ver cada noche.

¿Qué incita a alguién a hacer esto?, ¿había un sentimiento hacia ella?, ¿una especie de amor platónico?; ni el mismo lo sabía, sólo que no podía dejar de mirar, y que cuando no veía luces, cuando ella no estaba, le invadía una profunda tristeza.

El era un hombre con una vida aparentemente feliz; era joven, un buen trabajo en un banco, una novia con un buen trabajo también; una buena posición económica, un buen coche, pero...

No era feliz, cada día se le hacía más cuesta arriba su rutina diaria, pensaba que no estaba viviendo su vida, que se la habían impuesto; por eso cuando llegó aquella chica al piso enfrente del suyo, empezó a sentir algo por ella, no sabía si era amor, pero una cosa si sabía seguro, era envidia.

Envidia de la chica de los peinados imposibles, de las faldas largas, de las chaquetas de lana dos tallas mayores, del piercirg en la nariz, de la eterna sonrisa, de como se reía hablando por el móvil, de sus gatos subiéndose a la mesa y acariciandole la cara con la cola. estaba viendo la vida que le gustaría vivir, y quizás también la persona con la que le gustaría hacerlo.

Por que estaba harto de su trabajo, de la "perfección" de su novia, de los planes para casarse, con no sé cuantos invitados; harto de vivir cada día una mentira, aterrado de pensar que su vida sería así siempre, sin valor para cambiarla; una existencia cuyo único aliciente era observar por las noches a su vecina; un ser que aparentemente era feliz, él ya casi había renunciado a serlo.

J.Carlos

36 comentarios:

mipensamientoextra dijo...

Que bonita historia, creo que de cierta forma en nuestras vidas siempre aparecen personas muy parecidas a esta vecina (que sólo podemos ver desde lejos)

Sandra dijo...

La mayor parte del tiempo nos sorprendemos envidiando la vida de los demas ya que nunca estamos lo suficientemente satisfechos con la propia.

Saludos!!!

Sandra

ev dijo...

Las olas vienen a cada instante en la marea
¿Es el mismo mar de siempre o es otro?
El tiempo se gasta
Atrás queda un tiempo pero al frente viene otro
¿Cómo saber si no se detiene alguna vez?
Yo lo vi detenido un día de estos pero…
(Quedamos de acuerdo en mantenerlo en secreto)…

Saludos JC

aroma dijo...

Es como un alto en el camino es pararse a pensar,reflexionar,relajarse,ver nuestra vida reflejada en otras vidas..."ese instante fugaz"...

Un abrazo :)

tecla dijo...

En el mundo hay más poesía de la que creemos.
Como mirar a una persona cuando piensa.
Es un forma de sair de la rutina.
Y hoy en día, pensar en una boda, es como pensar en una historia para no dormir.
O tal vez no, todo depende.
Me has hecho pensar con este texto Carlos.
Un abrazo.

carmensabes dijo...

Tendríamos que intentar cambiar lo que no nos hace feliz en nuestra vida, al menos intentarlo... observando quizá a otras personas que son capaces de dar pasos y tomar decisiones, aprendamos también.
También valorar lo que tenemos, ¿qué pasaría si nos faltara?...

Un abrazo

De Tejada dijo...

Tú sí que sabes dar en la diana... maestro.
Un abrazo.

Ana dijo...

cambiar el futuro... dejar el presente... visualizar nuevos horizontes....
y como "demontres" se hace eso?

un abrazo José y no hagas caso a mis arranques...
hoy no es mi día
:(

J.Carlos dijo...

Hola Mi pensamiento, siempre encontraremos personas que nos muestran una vida que nos gustaría vivir más que la nuestra.
Bienvenido a mi espacio, un placer encontrarte.
Saludos

J.Carlos dijo...

Hola Sandra, puede ser una manera de enfocar la historia, pero quizás lo que envidiamos algunas veces son a personas concretas que tienen justo la vida que desearíamos tener.
Un placer reencontrarte.
Saludos

J.Carlos dijo...

Hola EV, nuestros tiempos cambian continuamente, depende de nosotros si queremos o deseamos que se detengan y en que momento y lugar.
(De acuerdo totalmente)...
Abrazos EV

J.Carlos dijo...

Hola Aroma, esos momentos de ver lo que nos falta y ver si podemos conseguir, eso que envidiamos a otras personas y no me refiero a cosas materiales, si no a aspectos de la vida que nos gustaria tener.
Un abrazo

J.Carlos dijo...

Hola Tecla, nuestra rutina nos aprisiona, pero muchas veces nos agobiamos inutilmente y vemos a personas que se toman la vida de otra forma; como nos gustaría tomárnosla a nosotros.
Tendríamos que pensar todos sobre esto.
Un abrazo

J.Carlos dijo...

Hola Carmen, ese tendría que ser nuestro principal objetivo; intentar cambiar todo aquello que no nos gusta, mucha gente nos podría dar lecciones sobre ello.
Es cierto no olvidar lo que tenemos puede ser un buen punto de partida.
Un abrazo

J.Carlos dijo...

Hola Alberto, tus comnetarios siempre me sacan los colores, pero te los agradezco de todo corazón; no sé si he acertado hasta ese punto, pero intento tener la cosas claras y mejorar cada día, por lo menos no retroceder.
Un gran abrazo, amigo

J.Carlos dijo...

Hola Ana, es complicado; lo primero es olvidar el pasado, dejar las cosas que nos impiden crecer como personas; tener un objetivo en la vida, abrirse a los demás; ya te digo que es complicado, lo fundamental es no quedarse atras.
Todos tenemos derecho a esos "arranques", ya vendrán días mejores.
Un fuerte abrazo

ÁFRICA dijo...

Quiza ella no sea feliz?
Un beso

J.Carlos dijo...

Hola África, quizás, pero el la observa pensando que si lo es, comparándola con su vida.
Buena observación, la ima gen que dan otros, puede que no se correponda con sus vidad.
Un abrazo

M. dijo...

Quizás él se evadía imaginando.. Vivir a disgusto, conformándose con migajas, es muy frustante.. creo que está a un paso de dar un paso... un día la espera en la puerta y descubre que su propia vida no es tan mala. Abrazos

Anaís Sandiego dijo...

¿Es el inicio de un relato? Me encataría leer la continuación...

Creo que todos, de alguna u otra forma, despreciamos esta vida segura y aburrida del trabajo-cuentas-mall. Sin embargo, y aunque envidiamos la libertad de algunos, poco hacemos por salir de la rueda que hacemos girar como un hámster.

¡Un abrazo!

Camy dijo...

En algún blog te he visto y "he mirado..Me hace gracias leer que hablas sobre novias y bodas e invitados y en Mi Mujer con nombre de esta semana también se casa.
Un saludo

Josep Julián dijo...

A mí me pasa todas las mañanas cuando desayuno en el ventanal de la galería de casa. Justo enfrente da la trasera de una casa y en ese corto espacio de tiempo todos nos espiamos los unos a los otros haciendo como que no vemos a nadie.
Es divertido e instructivo. Te podría contar seis formas distintas de colgar la ropa.
Un abrazo.

J.Carlos dijo...

Hola M., pueden pasar muchas cosas, el quizás envidia la espontaneidad que tiene ella, frente al mundo encorsetado en el que vive él.
Opino como tú, su vida puede cambiar de alguna manera.
Abrazos

J.Carlos dijo...

Hola Anaís, no pensaba darle continuación, pero me lo voy a tener que replantear; creo que dejar así la historia, es dejarla coja.
Tienes toda la razón, hablamos, pero no actuamos; veremos nuestro protagonista por donde sale.
Un abrazo

J.Carlos dijo...

Hola Camy, bienvenida a este espacio, no sé donde podemos haber coincidido, pero un placer conocerte.
No es extraña la coincidencia, dicen que las bodas van en aumento, alguna le tenía que tocar en un blog.
Saludos

J.Carlos dijo...

Hola Josep, somos curiosos por naturaleza y nos gusta ser espectadores de nuestro alrededor.
Los patios de vecinos en el fondo no han cambiado mucho; muy interesante las seis maneras de colgar la ropa, tendrás que hacer una entrada al respecto.
Un abrazo

www.lacoctelera.com/atardeceres dijo...

Cuántas veces nos hemos sorprendido queriendo cambiar algunas situaciones impuestas por la sociedad, por el que dirán y porque no nos atrevemos a decir "basta YA", no lo quiero hacer, no me dá la gana seguir con esto que no me agrada.

Solía pasarme en mi trabajo de antaño, el Ministerio como exigencia pedia usar falda y chaqueta, yo con mis veintitantos mes sentía "disfrazada" como Magistrada de la Corte Suprema...con el respeto que las damas que trabajan ahí se merecen, pero vuelvo a lo medular de tu artículo, y del mensaje que encierran tus palabras y tu relato, desatarnos sería ideal, lanzar las cadenas lejos y sentirnos libres...aunque sea sólo en nuestro entorno mas cercano, porque ya sabemos que las "libertades" tienen "restricciones"

Saludos, hace tiempo no pasaba por aqui, prometo no ausentarme ni perderme de leer tan amenos textos.

Paula.

J.Carlos dijo...

Hola Paula, desatarnos, son tantos los nudos que nos atan, y que no sabemos o no podemos desatar, pero que aprisionan nuestra vidas, sin que nunca llegue ese "basta ya".
Puedes pasar cuando quieras, siempre será un placer recibirte.
Abrazos

Carina Felice dijo...

wow, juraria que conozco a un tio asi. Lo conozco!
impresionante relato, tan realista que pone sobre el tapete el concepto de Ficcion.
Abrazos J.Carlos!

J.Carlos dijo...

Hola Carina, no es extraño que conozcas a alguien así, quizás abundan más de lo que pensamos.
Muchisimas gracias por tu comentario, no escribo mucha prosa, pero me gusta que sean historias cotidianas, que nos puedan ser cercanas a todos.
Abrazos Carina

Tempus fugit dijo...

Por naturaleza somos curiosos. En cuanto a la historia quizá el sublimaba a la chica de enfrente, veía lo que necesitaba ver....
Un beso

J.Carlos dijo...

Hola Tempus, quizás fuera así, necesitaba ver una vida distinta de la suya, era como un espejo donde mirarse.
Un plcer volver a verte.
Un abrazo enorme

Carina Felice dijo...

muy intersante la opinion de Tempus fugit....sisi, muy de acuerdo:)
saludos para tod@s !

J.Carlos dijo...

Hola Carina, es una de las interpretaciones más racionales y lógicas; si hay continuación veremos que estaba pasando realmente.
Un gusto volverte a tener.
Abrazos

Karmen dijo...

Hola JC :)

ahora que ya todo está dicho aparezco yo para despertar el relato. Si es que no tengo perdón...

Me ha encantado leerte. Sin duda es un relato veraz. Me explico: puedes cambiar el escenario, el personaje y la situación espacio/tiempo pero en su día (siendo yo universitaria) también tuve un vecino en la ventana de enfrente. Nos "espiábamos" mutuamente. Era casi algo tácito, parecía que "quedásemos". Ya sabes, sin querer o queriendo conocíamos horarios, costumbres. Si un día no estaba algo rompía la rutina.

Deberías continuar el relato. Yo lo continué. No se quedó en aquella simple ventana, y fue una época muy bonita para mí. Gracias por despertar ese recuerdo.

Un abrazo desde mi ventana.

J.Carlos dijo...

Hola Karmen, lo de continuar el relato cada día estoy más animado a hacerlo; creo que es un historia con posibilidades.
Cuando el "espionaje" es de mutuo acuerdo, se convierte en una rutina deliciosa, que si además tuvo continuación, no se puede pedir más.
Me alegra mucho haberte traido buenos recuerdos.
Otro abrazo desde mi ventana, siempre pendiente de la tuya