THE WHO (Pictures of Lily) 1967
J.Carlos


La historia de la música está plagada de injusticias, John Denver es una de ellas; catalogado como artista un poco blandengue de suaves melodías, decir esto es desconocer la obra de un hombre comprometido con el medio ambiente, con una colección de temas irrepetibles, sobre todo de su primera época; que llevó la música country al gran público, siendo despreciado a pesar de esto, por los cantantes de ese estilo que lo encontraban "muy pop", para cantar aguerridas canciones de vaqueros.
El tuvo una gran frustración que fue no poder entrar en las fuerzas aereas como su padre, a causa de la miopía; eso hizo que se centrara en la música, después de que su abuela le regalara una guitarra.
En 1964 dejó la universidad, y se marchó a California donde entró en el circuito de la música folk, formando parte de algunos grupos, hasta que a finales de los sesenta, empezó su carrera en solitario.
Hablar de una canción tan conocida y querida como "Annie´s song", es casi perder el tiempo y hacerselo perder a vosotros; pero comentaré que está dedicada a su mujer, aunque vale para cualquiera, en ningún momento de la canción se habla de "annie".
Fue número uno dos semanas en Estados Unidos, y fue el único numero uno de Denver en Inglaterra; como curiosidad decir que muchos conocen más la canción a través de las muchas versiones hechas de la misma, que del propio original, Mocedades hizó también una maravillosa versión titulada "así fue nuestro amor".
Como ironía del destino, John Denver murío en una accidente de aviación en el año 1997 a los cincuenta y tres años de edad; la aviación siguió siendo su gran pasión, se convirtió en un experimentado piloto, que no le libró del fatal accidente en el que falleció.
Os dejo con esta maravilla de canción, una de las más hermosas y sinceras declaraciones de amor que yo haya visto; canción intemporal donde las haya, disfrutar de ella.
J.Carlos
Yo he notado con el paso de los años y más últimamente, haber conseguido una especie de equilibrio interno y de paz interior, y me lo ha dado todo las experiencias que he vivido, las enseñanzas que he sacado y un ir haciendo las paces conmigo mismo.
Creo que las dos cosas que tenemos que lograr para obtener esa "presunta" felicidad que dicen que existe son; el aceptarse y quererse uno mismo y el ser autónomo emocionalmente, vamos por partes.
Hasta el momento que no aceptemos nuestra forma de ser, cómo somos y cómo actuamos, al margen de las críticas y condicionamientos de nuestro alrededor, no conseguiremos esa estabilidad que te da el estar a gusto con uno mismo. Somos como somos, se pueden mejorar ciertos aspectos, pero lo básico va a estar ahí siempre; por tanto, mientras antes lo asimilemos, antes llegaremos a ese estado de aceptación y seguridad en nuestra forma de ser.
Yo entiendo la autonomía emocional, como el llegar a ser felices o tener una estabilidad interna, por nosotros mismos, sin depender de nada ni de nadie para serlo. Cuantas personas se desmoronan por perder ciertas cosas materiales, y no digamos por perder a ciertas personas, por fallecimiento o separación; estas situaciones nos producen dolor, totalmente comprensible; pero si hemos conseguido tener esa estabilidad o felicidad, será mucho más fácil de superar.
No podemos ser la sombra de nadie, ni tener en otra persona el bastón en el que apoyarnos; vivir en pareja es una experiencia maravillosa que te complementa, pero que no puede anular nuestra independencia y personalidad; no somos correas de transmisión de nada o de nadie; debemos ser seres autónomos, no autómatas apoyados siempre en otras personas.
He titulado esta entrada "viejo y sabio", porque creo que es como una ecuación, al ir cumpliendo años vas dejando las dudas, miedos absurdos y los dilemas de tu juventud. Os puedo hablar de mi caso personal; con los años he aprendido a relativizar las cosas y sólo preocuparme de lo realmente importante, no tomarme nada en serio a mi mismo, practicar un sano pasotismo con casi todo, valorar cada vez a más cierto tipo de personas (la sencillez y naturalidad sobre todo); tragar cada vez menos a otras (las prepotentes, narcisistas, las que sólo piensan en lo material); en fin, intentar seguir mi camino a mi aire, sin molestar e intentando no fastidiar al prójimo y, si es posible y lo necesita, ayudarlo.
Espero llegar a viejo, si Dios quiere; pero lo que espero sobre todo es llegar a ser sabio, no en conocimientos, sino en experiencia y saber vivir la vida.
La felicidad tiene que crecer en tu interior gracias a tu propia ayuda.
J.Carlos