Mostrando entradas con la etiqueta Eros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eros. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de diciembre de 2010

TU DESEO




No cierres la puerta de tus instintos,

déjala entreabierta, con la luz expectante,

quiero ser protagonista en la escena de tu cama,

quiero resolver tu equación carnal.


Leo tus palabras ansiosas y fluctuantes,

quiero adueñarme de tus gemidos,

ser el amo de tus espasmos y sudores,

aquel que roba tus noches con la daga del placer.


No entierres tu cuerpo en la mortaja del lamento,

quiero nadar en el mar de tus líquidos ardientes,

sorber tu piel, emborracharme de tu licor de hembra,

no contengas, entrégamelo, déjame devorar tu deseo.


J.Carlos




ANA Y JOHNNY (Yo También Necesito Amar) 1976

miércoles, 6 de octubre de 2010

NAVEGANDO TU PIEL




Soy un marino loco y audaz,

no busco la quietud de tus aguas de terciopelo,

sólo deseo zozobrar en el fuego de tus tormentas,

romper mi quilla contra los muros de tu cuerpo.


Quiero naufragar en nuestras noches purpuradas,

asir con mis manos los salientes de tu puerto,

pero no para salvarme, quiero ahogarme en ellos,

sentir tu magma, el de mil volcanes ebrios.


Nadar sudoroso por la arena de tu espalda,

quemar mi piel con el salitre de tus besos,

mis manos enloquecidas en tus caderas incandescentes,

mi timón firme, guiado por el faro del deseo.


Amor realizado, mi cuerpo habla jadeante,

mil veces susurré te quiero,

mil veces sentí lo que sentía,

mil vidas necesitaría para expresar todo lo que siento.


J.Carlos

martes, 2 de marzo de 2010

DUERMES



Imagen de Daniladiav


Duermes, hora infinita de paz regalada,

silencio después de nuestro encuentro carnal,

sobre las sábanas maltratadas por la fé de nuestros cuerpos,

credo entrecortado de oraciones paganas.


Duermes, respiras oxígenos pausados y leves,

que antes fueron combustible de la fusión de nuestras pieles,

aire invisible que nos arrastraba buscándonos desnudos,

vistiéndonos con el ropaje de salivas y besos purpurados.


Duermes, mi mayor placer observarte en la penumbra,

capturando la tenue luz que nos alumbra,

viendo el mapa amado de tu espalda relajada,

aquella que fue ruta de mis manos desbocadas.


Duermes, maldigo al tiempo que romperá este momento,

ojalá fuera eterno el contemplar tu dormir desnudado,

vigilia perpetua del amante entregado e irracional,

no necesito razones, mirarte es pensar, pensar es amarte.


Duermes, llegará la aurora traidora que me robará tu sombra,

volverá la luz que nos separa, el largo día que nos exparce,

Pero la noche nos envolverá de nuevo en su manto de terciopelo,

jugaremos el ajedrez de los sentidos, hazme jaque mi reina.


J.Carlos

jueves, 28 de enero de 2010

ARQUITECTURA DEL DESEO

Obra de la pintora Helena Castrillo



Seres flotantes en atmósferas ardientes,

baile de sentidos con músicas suspiradas,

espacios recorridos con lazos desnudos,

respirando sudores, aroma del amor derrochado.


Brazos que traspasan la piel deseada,

recorriendo ansiosos la geometría carnal,

pincel que decora el óleo de las pasiones,

retratando la sinfonía de los impulsos desmayados.


Viaje infinito de instintos y razones,

de imantar espíritus y anatomías,

lluvia de pétalos y brasas encendidas,

descubriéndo nuevas fronteras, nuevos delirios.


Arquitectura del deseo, química de los cuerpos,

construyendo unidades de dos materias,

volando sin alas sobre la hierba regada,

con el jugo de los labios, con las mieles derramadas.


J.Carlos

viernes, 4 de diciembre de 2009

SABES A ROSAS




Me presentas tus flores frescas,

sabor saciante de apetitos desbocados,

como me tienta tu piel abrasadora,

para arder penando por mis pecados.


Culpas de amante entregado,

de explorar tus recónditos placeres,

de hervir tu sangre con mis llamas,

de buscar como extremecerte.


Desatado y entregado a mis desvaríos,

dulce locura del placer exhalado,

mi lengua escala montes de espuma,

besa la cumbre febrilmente escalada.


Vago sediento tu geografía generosa,

de flujos y saladas pasiones,

rebusco el último refugio,

donde anidaron tus gemidos escondidos.


Sabes a rosas, a flor recien cortada,

Huelen a hembra tus sábanas revueltas,

mujer que me hechiza, me roba la vida,

mujer que me espera con sus pétalos abiertos.

J.Carlos